La municipalidad pidió, en septiembre de 2024, desalojar el establecimiento en tanto lo remozaban. Las autoridades acudieron a familiares de estudiantes para usar las casas como aulas.

Casa particular ofrecida por el abuelo de un estudiante. Alberga a más de 200 escolares para primaria y básicos. Foto: Alejandro De León
Por Alejandro De León
El mejoramiento de la escuela primaria de la aldea San Mateo Milpas Altas comenzó el 27 de diciembre de 2024. El establecimiento estaba desocupado desde septiembre. La municipalidad solicitó a los directivos y estudiantes trasladar sus actividades a instalaciones privadas.
Durante dos meses, los niños y niñas recibieron clases en casas particulares. Estuvieron dispersos por La Antigua Guatemala según el grado que cursaban y la capacidad de cada inmueble, explicó Diana Pérez, madre de un estudiante.
“Nos hicieron salir antes de tiempo. Hubiéramos podido terminar el ciclo escolar”, lamentó Héctor Ramírez, director de la escuela. El ciclo escolar finalizó en noviembre.
En agosto de 2024, la alcaldía publicó en Guatecompras un concurso para reparar el establecimiento. Lo adjudicó el 5 de noviembre a la empresa Constraube, por Q27.2 millones. Los fondos para pagar los trabajos provienen del Consejo Departamental de Desarrollo (Codede) y de un aporte municipal.

El patio de la casa funciona como bodega y área de juegos para más de 200 alumnos. Foto: Alejandro de León.
Todos afuera
La responsabilidad de ubicar viviendas donde impartir clases recayó en los maestros, no en la alcaldía. Esta se comprometió a pagar la renta, pero tampoco lo ha hecho. Al 7 de agosto de 2025, Guatecompras no registra ningún pago por estos alquileres.
Ojoconmipisto visitó, junto con Ramírez, una casa que alberga a más de 200 estudiantes para conocer acerca de su funcionamiento. La vivienda es propiedad del abuelo de uno de los alumnos. Cuenta con dos niveles, ambos con dos habitaciones y dos baños. Cada cuarto está dividido en secciones con 25 alumnos cada una.
Cuando recibieron el inmueble, este no contaba con electricidad ni agua, ambos servicios fueron gestionados por los directores y el dueño. En un principio, los estudiantes debían llevar su propia agua para usar el sanitario o para consumo.
La planta baja tiene un corredor que permite el ingreso a la casa y a dos habitaciones, al fondo se encuentra el patio donde juegan más de 100 estudiantes.
El segundo nivel tiene una habitación y una sala que se utiliza como aula; allí se encuentran dos secciones del mismo grado. Aquí los profesores imparten el mismo contenido, no a 25 alumnos sino a 50.
Después de esas habitaciones se encuentra la “oficina” de los maestros, la cual se usa como una cocina y bodega.
El proyecto original contemplaba construir dos aulas más para tener 15 en buenas condiciones. Sin embargo, se decidió cambiarlo por otro más ambicioso: un edificio de tres pisos, con elevador y cancha polideportivas.
En enero de 2025 publicamos esta nota sobre el nuevo proyecto: San Mateo Milpas Altas contará con una nueva escuela de Q27.2 millones
Otras implicaciones
Ramírez comentó que el ciclo básico 2025 cuenta con 102 alumnos, cuando antes eran 118. Los 16 que desertaron lo hicieron porque sus padres no estaban de acuerdo con que estudiaran en esas condiciones.
Una parte de la vivienda la ocupa un establecimiento que vende comida, el olor a aceite quemado se percibe en todos los espacios, y eso es molesto.
Mencionó que temen que el dueño de la casa les pida de vuelta el inmueble porque la alcaldía no le ha pagado, como sucedió con los estudiantes de la aldea Vuelta Grande.
Existe una razón por la que la municipalidad no gestiona el pago. De acuerdo con Ángel Ramírez, secretario de gestión estratégica, los propietarios de los inmuebles no quieren entregar una factura contable y sin ese documento, no se puede hacer el trámite.
No solo las clases se vieron afectadas, también el programa de alimentación escolar. Los niños dejaron de recibir la refacción escolar porque no había donde prepararla. En su lugar, los padres de familia deben recoger en el salón comunal de la aldea las bolsas con víveres.