A pesar de que la cantidad de refacciones navideñas es menor, el precio es igual al del año pasado (2025). Por entonces se sirvió el mismo menú.

Por Jimena Porres
La municipalidad de Guatemala ya encargó los tamales, con su respectivo pirujo, y los ponches para su cena navideña. Mientras que en 2024 encargaron 35 mil refacciones y gastaron un total de Q691 mil 250 (Q19.75 por combo). Este año solo servirán 30 mil 500 por el mismo precio (Q22.66 por combo).
La Dirección de Desarrollo Social, a cargo de María José Samayoa Aldana, especificó que entregarán la comida en las 22 zonas del municipio. Esto por las actividades navideñas y de pastorelas de la alcaldía. Estiman que en cada lugar entregarán un mínimo de 300 y un máximo de 10 mil combos por día.
Ricardo Barrientos, experto en política fiscal y director ejecutivo del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), explicó que esta compra, si bien es legal, no es ideal. “Es equiparable a la inversión en grupos musicales o trajes de fantasía para las reinas de belleza”, comentó.
La Constitución Política de la República y la legislación vigente le ordena a las corporaciones municipales que el uso de los recursos públicos sea pertinente. “Que atienda un orden de prioridades y que satisfaga las necesidades de la ciudadanía”, dijo Barrientos.
Sin embargo, si gran parte de la población aplaude que regalen aperitivos navideños, la corporación municipal tiene un argumento a favor de la legitimidad del gasto. Una estrategia que Barrientos reconoció como populista.
“Hay problemas de agua y saneamiento, tráfico, el estado de las calles. Son temas que requieren de acción urgente”, ilustró el experto. Según el criterio del Icefi, hasta el último centavo del presupuesto municipal debería destinarse a proyectos importantes y prioritarias”.
Repiten proveedor
La alcaldía capitalina decidió adjudicar el servicio al único oferente: Banquetes de Guatemala. Este mismo proveyó las refacciones del 2024. En un reportaje publicado en enero de este año, Agencia Ocote informó que la empresa sirvió alimentos en mal estado a jóvenes bajo protección del estado en el Hogar Zafiro II.
A pesar de que el proveedor negó responsabilidad, el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), le adjudicó responsabilidad. El Laboratorio Nacional de Salud encontró listeria en la remolacha servida.
La Contraloría General de Cuentas (CGC), es la entidad que tiene que revisar los procedimientos que siguió la municipalidad de Guatemala para contratar en 2025 a esta misma empresa. “Deben ver si realmente fue un proceso competitivo, si se evaluaron otros posibles proveedores y se tomaron en cuenta las anomalías que plagan el perfil de este proveedor”, explicó Barrientos.